Para que la infraestructura de un proyecto no dependa de varios contratistas: del estudio y el diseño a la obra construida y su mantenimiento.
Pisos industriales, estructuras metálicas y convencionales, cubiertas, fachadas, reforzamiento y rehabilitación de edificaciones existentes.
Áreas de almacenamiento, zonas de cargue y descargue, patios de maniobra e infraestructura para producto terminado.
Redes hidráulicas, sanitarias, contra incendio, eléctricas, gas e iluminación al interior de plantas y edificaciones, integradas y no como especialidades aisladas.
Infraestructura eléctrica, acueducto y alcantarillado, y demás redes de servicios públicos en el espacio exterior, con la coordinación técnica que exige intervenir redes que siguen en servicio.
Vías, pavimentos rígidos y flexibles, fresado y rehabilitación, plataformas y parqueaderos.
Andenes, ciclorrutas, parques y equipamiento urbano que conectan la infraestructura con quienes la usan.
Estabilización de taludes, obras de contención, drenajes y cimentaciones especiales para terrenos e infraestructura crítica.
Antes de la primera obra hay estudios, cálculos y modelos que definen si el proyecto es viable, seguro y construible. Esa etapa la resolvemos con equipo técnico propio, coordinando cada disciplina en un mismo modelo.
Cuando estructura, redes y geometría se diseñan por separado, los choques entre disciplinas aparecen en obra. Coordinar el proyecto en un modelo digital permite detectar esas interferencias en la pantalla, antes de que sean un problema en el terreno.
